lunes, 10 de agosto de 2009

Puestos a espiar….por qué no a la ETA ?

"Es posible, que el PP, sea el rival o “enemigo” político del PSOE. Pero el Gobierno, debe recordar que ETA, es el enemigo de 46 millones de españoles!"

Suponiendo que en época estival, la plantilla del personal queda reducida, por qué no se dan prioridades a quien hay que espiar?

Al parecer, por los resultados obtenidos, y segúnse desprende de las acusaciones del PP y de alguna prensa independiente, el “enemigo” a investigar, al que hay que pinchar el teléfono y darle “craza” con “movida” mediática y a bombo y platillo, son los cargos electos del PP. Como éstos, son los “enemigos”, ahí se pueden ver los resultados.

Y entonces, los que bombardean y asesinan, la ETA, por qué no los cazan?, al parecer, algunos deben estar todavía en Mallorca. Tal vez, dicen algunos del PP, porque no se presentan a las elecciones!.

Porque si es por oposición, éstos asesinos, se oponen a 46 millones de españoles, la Constitución y el principal derecho…la vida!.

Resulta que el secretario de Justicia del PP, Federico Trillo, ha dicho en Veo7 televisión, que tanto él como como el presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, posiblemete sean y han sido expiados por los “instrumentos del Estado”. Además, reveló que un inspector de Policia se puso en contacto con Camps para notificarle su imputación en el “caso Gürtel” a través de su número privado, de manera inexplicable, a su juicio.
Por ello, Trillo, explicaba la denuncia que el PP ha puesto y que probablemente ampliará debidoa las numerosas filtraciones del caso a las dos fiscales que dirige las investigaciones: Miriam Sabadell y Concha Segura.
Todavía colea las acusaciones de la número dos de el PP, Dolores De Cospedal; “ se están produciendo, a veces de manera ilegal, escuchas telefónicas de algunas personas que no tienen nada que ver con el sumario judicial. “ Y se hacen de manera ilegal, nos consta”, puntualizó De Cospedal.
No cabe duda que si es así, lo que denuncian De Cospedar y Trillo, la cosa no está muy bien, y si es el Gobierno de la nación, quien está detrás de ello, es para preocuparse y mucho. Al menos, es lo que se desprende de lo que dijop De Cospedal, al finalizar su declaración; “ La Fiscalía está para perseguir a los delincuentes, los delitos y a los etarras, y no Para perseguir o “aniquilar” a la Oposición como pretende el PSOE”, y no se retrazta de ninguna de sus últimas palabras, pese a las críticas y advertencias lanzadas durante los últimos días desde las filas socialistas.

Los partidos políticos…….barren!!!

Según informan algunas empresas de seguridad privada, tuvieron que hacer horas extras cuando estalló el caso del supuesto espionaje en la Comunidad de Madrid. En Génova, la sede del PP, saltaron las alarmas. Ante un posible caso de espionaje general en el partido, se decidió contactar con una de las empresas de seguridad privada de “confianza” que habitualmente trabajan para la formación que lidera Mariano Rajoy.
El encargo fue claro; había que saber si en los despachos de los máximos dirigentes del PP había micrófonos o sus teléfonos habían sido pbjeto de escuchas ilegales. Así, la sede del PP fue “rastreada”, “barrida”, a la caza de posibles micrófonos ocultos en alguna dependencia.
Lo curioso es que, según los especialistas policiales en escucha, aseguran que es muy difícil o prácticamente imposible detectar si un teléfono móvil ha sufrido escuchas.
Al parecer, estos tipos de dispositivos de comunicación son interceptados desde la cercanía, lo hemos visto en las películas de espias, con sofisticados aparatos de alta tecnología que apenas ocupan un maletín y que no dejan huella de la actuación.
Es decir, o los pillas actuando, “ con el carrito del helao”, o si lo hace a posteriori, es casi imposible de detectar.
No es el Partido Popular el único, periódicamente, revisa sus instalaciones ante posibles fugas de información. Casi todos los partidos representativosssss también toman sus medidas de seguridad internas. Ninguno de los partidos ha detectado algún incidente grave o digno de denuncia durante los últimos tiempos. Si de verdad los han espiado, lo han hecho muy bien!.

Y quien espía a ETA?

A penas hace unos días, ETA asesinó a dos Guardias Civiles en Mallorca. Hubo consternación a todos los niveles, hasta la familia real se dieron un paseo por la ciudad para transmitir tranquilidad a la población, tras el atentado de ETA.
Tambien, hace un par de días, se detuvieron en Mallorca a excolaboradores y políticos del PP del gobierno de Jaume Matas. La Macro operación se denomina SPADA, que investiga un espectacular desfase presupuestario que hubo en la construcción del velódromo Palma Arena, cuyo presupuesto pasó de 48 a 110 millones. La Fiscalía les imputa falsedad, prevaricación y malversación. Al parecer, aunque el delegado del Gobierno en Baleares Ramon Socías pidió que no se hiciera. «No quiero que haya ni grilletes ni espectáculos», solicitó. La policía ignoró la orden de no poner las esposas. Las dos primeras parejas fueron unidas con sus muñecas derechas, lo que les obligaba a caminar mucho más despacio a su paso frente a la prensa y permitía el trabajo de los reporteros gráficos.

De esta guisa y sin haberse podido asear hicieron el paseíllo ante el juez José Castro. Todos ellos fueron esposados cuando la Justicia lleva ya un año investigando el desfase millonario del velódromo, y a pesar de que la mayoría había solicitado voluntariamente declarar en varias ocasiones y se había puesto a disposición de juez y fiscales. Era importante que se diera la máxima divulgación de estas detenciones, pues son los “enemigos”. Y este procedimiento, que hace mas lento el paso de los detenidos y por ende mejor perspectiva para los flashes, no se han empleado todavía para detener a un etarra.

Y mientras no se escatimaban medios algunos en detener a los supuestos políticos corruptos del PP, los verdadero enemigos, los asesinos de ETA, explosionaban tres bombas en esa misma isla. La banda terrorista ETA ha hecho explotar tres artefactos de poca potencia, que no han dejado heridos, en Palma de Mallorca sólo unas horas después de asumir en un comunicado los atentados perpetrados en junio y julio, en los que asesinaron al inspector Puelles y a dos guardias civiles, estos últimos también en la isla hace unos días.


Poco antes de mediodía se recibían en total tres avisos de ETA alertando de las tres bombas en Palma de Mallorca, donde la Familia Real pasa sus vacaciones estivales.
Un aviso llegó a las 11.30 horas a una emisora de Taxi del País Vasco, otro a los Bomberos de Santa Ponça (Mallorca) y un tercero fue grabado en un buzón de voz del móvil de una autoridad de la Junta de Andalucía. Todos alertaban de que explosionarían tres bombas en Palma de Mallorca y que las detonaciones serían de 12.00 a 18.00 horas, sin indicar claramente en qué zonas podían estar ubicados los mismos.Según Europa Press, las llamadas podrían haber sido realizadas desde Francia. La primera explosión se produjo a las 14.25 horas en el baño de mujeres del restaurante La Rigoletta, en plena hora de la comida y cuando el local estaba lleno. El local, en el Paseo del Portitxol, fue evacuado tras la explosión por orden del propietario, quien dio el aviso a los servicios de emergencias. Minutos después llegaron efectivos de la Policía y la Guardia Civil, que establecieron un perímetro de seguridad y desalojaron otros locales de la zona, frente a la playa de Can Pere Antoni.

Cuando explotó la del restaurante Enco, pasadas las 16.00 horas, el local y el edificio en el que está situado -donde viven ocho vecinos- sí que había sido desalojado. La tercera, en los bajos de la Plaza Mayor, explotó pasadas las 18.00 horas.

El tercero ha explotado en los bajos de la Plaza Mayor, donde hay galerías de compras y aparcamientos. Esta tercera bomba también estaba colocada en un baño de señoras de la zona de las tiendas y, como esos comercios están cerrados en domingo, no había personas en el lugar.Las galerías tienen cámaras de seguridad instaladas, pero hace una semana que están estropeadas por un problema técnico.
El caos en la capital balear, no obstante, comenzó ya a las 12.30 horas cuando se produjo una explosión en el Bar Nica, situado en el número 29 de la Avenida Conde de Sallent que, en un primer momento, fue atribuida a una fuga de gas metano o de un aire acondicionado, si bien hasta mañana no se conocerá si se trata de un artefacto explosivo, cuando los TEDAX puedan acudir al lugar exacto de la explosión, ubicado en los lavabos, que se encuentran en el sótano del establecimiento.
El 'modus operandi' de la banda sólo ofrece un dato claro a la investigación por el momento, el hecho de que una mujer forma el comando autor de los atentados, ya que las tres bombas estaban en los baños de señora, y que los lugares fueron estudiados con detenimiento, pues todos contaban con un doble techo donde esconder los artefactos.
El Fiscal Jefe del Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJB), Bartomeu Barceló, ha asegurado que las bombas en La Rigoletta y Enco, restaurantes separados por menos de un kilómetro, han explosionado solas y no han sido desactivadas por los Tedax. Sin embargo, Efe asegura que la segunda sí fue con una explosión controlada de los agentes.
El Delegado de Gobierno ha asegurado que sospechan que los terroristas aún se encuentran en Mallorca, aunque no descartan la posibilidad de que hayan podido huir. También ha señalado que creen que los etarras "no querían causar víctimas". "La seguridad 100% no existe, pero vamos a acercarnos a ella lo máximo posible", ha dicho Socían para señalar que la Operación Jaula continúa su curso.

Hay que dar gracias a Dios, por que en esta ocasión, no hubo victimas mortales, sólo daños materiales.

Por supuesto, hay que perseguir los delincuentes allá donde se encuentran. Lo que debe ser preocupante, es que exista la posibilidad, ojalá no sea así, que se den prioridades erróneas tanto a fiscales, jueces y policías. Ya que es ETA, la que debe estar en el “Top Ten” de los más buscados , espiados y cazados.
Es posible, que el PP, sea el rival o “enemigo” político del PSOE. Pero el Gobierno, debe recordar que ETA, es el enemigo de 46 millones de españoles!

Confiemos en la cordura de nuestros dirigentes e independencia de los jueces, y que empleen la mayor energía posible en espiar, localizar y detener a esos asesinos de ETA.
Asi es que, puestos a espiar………….por qué no, a los asesinos de ETA?


sábado, 8 de agosto de 2009

Pasó de puntillas. 40 aniversario del nombramiento por Franco, de el Rey!!!

En este año de 2009, estamos celebranco muchas cosas; la llegada del hombre a la luna, que nos lo ha recordado Jesus Hermida, y el del 50 aniversario de la fundación de ETA, que ya se encargaron ellos en recordarlo; con dos guardias civiles asesinados y una bomba explosionada en una casa cuartel de la Guardia Civil.
Sin embargo, se ha celebrado y en las mismas fechas, el cuarenta aniversario del nombramiento de D. Juan Carlos de Borbón, como sucesor del dictador Francisco Franco.

La Ley de Sucesión a la Jefatura de Estado iba a dar solución en la persona de Juan Carlos de Borbón, nombrado Príncipe de España, al complejo proceso de designación del sucesor por el propio dictador. Franco pretendía perpetuar su régimen cuando no estuviera. La dictadura no sobrevivió a los setenta, pero el elegido se aseguró para él y los suyos una Corona que aún hoy ostenta.

A la mañana siguiente de aprobarse la ley, Juan Carlos aceptaría el encargo y, “recibiendo de Su Excelencia”, dijo “la legitimidad política surgida del 18 de julio”, juró el cargo de sucesor y los principios del Movimiento. Cuarenta años después hay quien ve en todo aquello una jugada maestra del actual jefe del Estado para atar en corto a los sectores del régimen refractarios al proceso democratizador que, de forma imparable, se abrió tras la muerte de Franco. Pero también están los que sostienen que fue la consolidación de una secuela del franquismo que, años más tarde, se blindó con una Constitución cuya reforma en lo referente al modelo de Estado sólo es comparable a un cofre de siete llaves.

Sea como sea, Juan Carlos I consiguió que los Borbones volvieran al trono pese a que ello le costó una trifulca familiar con su padre, Juan de Borbón, legítimo sucesor de Alfonso XIII (depuesto en 1931), a quien Franco vetaba. De Juan Carlos sí pensó el dictador, y así lo afirmó en las Cortes aquel día, que había dado “claras muestras de lealtad a los principios e instituciones del Régimen”.

Los historiadores consultados por Público coinciden en que su nombramiento tuvo que ver con las presiones de capitostes del régimen como el entonces presidente del Gobierno, Luis Carrero Blanco, o Laureano López Rodó. “Querían garantizar el franquismo sin Franco y estaban convencidos de que un príncipe que jurase fidelidad a los principios y leyes del Movimiento y traicionara a su padre sería fácil de pilotar”, asegura Joan B. Culla, profesor de Historia de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Enrique Moradiellos, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Extremadura, constata la voluntad de “institucionalizar” el régimen. Y Julián Casanova, catedrático en la Universidad de Zaragoza, exhibe documentación donde, ya entonces, Carrero se refería a la “monarquía del Movimento Nacional”. El contexto no era baladí y era necesario transmitir imagen de renovación. Era el año del escándalo Matesa, seguía el enfrentamiento búnker-reformistas y la sociedad española hacía su particular transición social y cultural. Tendrían que pasar unos años para que la política diera respuesta a la realidad de la calle.

Sin muestras de apertura

Casanova señala que es difícil juzgar al príncipe de entonces con el prisma actual. “No hay duda de que el de ahora se parece más al de la Transición que al de hace 40 años. Entonces no se le veían atisbos de apertura”, señala. De hecho, recuerda el catedrático, después de 1969 pasaron cosas graves, con penas de muerte que horrizaron al mundo, y el ahora rey calló.

En este aspecto ahonda más Iñaki Errazkin, periodista autor de Hasta la coronilla. Autopsia de los Borbones. “Fue nombrado sucesor del dictador y, antes de aprobar la Constitución, ejerció formalmente como tal. Franco delegó en él en dos ocasiones por salud, se puede hablar de él como dictador suplente”, apunta. Le apoya el catedrático de la Pompeu Fabra Vicenç Navarro. Para él, Juan Carlos I nunca nombró gobiernos con prioridad democrática y estableció “la continuidad entre aquel régimen y el sistema actual”. Fueron las demostraciones de fuerza en la calle y la tensión social y política “las que le obligaron a abrirse”.

Hay acuerdo en que la legitimidad democrática no llegó, en todo caso, hasta la Constitución de 1978 que redactaron las Cortes tras las primeras elecciones democráticas. Moradiellos rechaza “prejuzgar” a una democracia y a una monarquía por cómo se instaura. En esta línea, sostiene que la democracia española es más garantista que la portuguesa, “que llegó tras una revolución y no tras una transición”.

La Constitución, todo o nada

Al igual que Vicenç Navarro, discrepa Iñaki Errazkin. Apunta que la Constitución fue un trágala para salvar la monarquía. Fue según él una operación de blanqueo e hipnotismo ejemplar: “o te comes la manzana con gusano o no hay manzana”. La Transición, compleja y cargada de renuncias, llevó al rey a ganarse “otras fuentes de legitimidad”, admiten historiadores como Moradiellos. El momento clave fue el 23-F. Según Culla, pasó de ser “el rey de Franco al salvador de la democracia”. Errazkin los enmienda: “En el 23-F se trataba de consolidar al rey ya fuera con el golpe o con su fracaso. Y se consiguió”.

En todo caso, como zanja el catedrático de Derecho Constitucional Francisco Balaguer, en la Transición pocos pudieron “debatir entre monarquía o república; el tema era democracia o dictadura”. Ganó lo primero. Pero con corona incorpodada.

El debate sobre la legitimidad del monarca !!!

Julián Casanova. Catedrático de Historia

“Cuando se le nombró [Príncipe] no pensaba en democracia, eso fue una evolución lógica”

Francisco Balaguer. Constitucionalista

“La forma en que se le nombró sirvió para tener legitimidad en sectores del régimen”

Iñaki Errazkin. Escritor

“La última vez que en España se decicidió sobre la monarquía fue en 1931″

Enrique Moradiellos. Catedrático de Historia

“El rey sobrevivió la Transición porque, entre libertad y paz, la gente quería paz”

Joan B. Culla i Clarà. Profesor de Historia

“No ha sido el rey que quería Franco. Se ganó la legitimidad al margen del régimen”

Vicenç Navarro. Catedrático de Políticas

Durante estos años, ha sido el símbolo del poder que retuvieron las derechas”


Por encima de todo...Rey!!!

Juan Carlos de Borbón y Borbón nació en Roma, el 5 de enero de 1938, donde residía la Familia Real española en el exilio, desde que el 14 de abril de 1931 se proclamara la República en España. Es el segundo hijo de los Condes de Barcelona, Juan de Borbón y Battenberg (1913-1993) y María de las Mercedes de Borbón y Orleans (1910-2000). Posteriormente, el joven príncipe residió en Laussane (Suiza) y Estoril (Portugal) hasta que en 1948, cuando tenía 10 años, su padre y el general Franco acordaron, según las Bases institucionales de la Monarquía Española de 1946, que realizara una educación conveniente en España, una etapa de formación universitaria y militar, a la sombra de las autoridades españolas del momento, a la que siguió una serie de prácticas en las principales instituciones del Estado y viajes por España y el exterior para conocer la realidad del momento.

El 14 de mayo de 1962 Juan Carlos de Borbón se casó en Atenas con la primogénita de los reyes de Grecia, la princesa Sofía, de cuyo matrimonio han nacido sus tres hijos, las infantas Elena (1963) y Cristina (1965), y el príncipe heredero, Felipe de Borbón y Grecia (1968). Tras la boda, el nuevo matrimonio se instaló en el Palacio de la Zarzuela, decisión que conllevó algunos roces con su propio padre y Franco. Hasta el momento, D. Juan había intentado mantener a Franco al margen del matrimonio de su hijo al mismo tiempo que deseaba algún tipo de reconocimiento antes de su definitiva instalación en España.

La Ley de Sucesión de 1947 declaraba que España era un Estado constituido en reino, aunque formalmente sin una monarquía y un rey. Esta forma de Estado fue ratificada posteriormente por la Ley de Principios Fundamentales de 1958 y la Ley Orgánica de 1967. El proceso institucional del franquismo establecía una monarquía singular, en la medida que era definida como la monarquía del Movimiento Nacional, con un carácter continuista de sus principios e instituciones. La denominada cuestión sucesoria fue un proceso lentísimo e incierto hasta el último momento, fundamentalmente por dos razones: la existencia de diferencias y divisiones entre los distintos grupos del régimen franquista sobre su forma institucional -monarquía, regencialismo, presidencialismo- y, sobre todo, alrededor de la persona que debía ser el sucesor: Juan Carlos de Borbón, Javier de Borbón Parma, Carlos Hugo de Borbón, Juan de Borbón o incluso el futuro yerno de Franco, Alfonso de Borbón Dampierre que, a su vez era hijo de Jaime, el segundo hijo de Alfonso XIII. El gran temor de Franco era que España tuviera una monarquía liberal, de ahí el control político de la sucesión y de la supervivencia del régimen después de Franco.

El 22 de julio de 1969, las Cortes Españolas designaron a Juan Carlos -nieto de Alfonso XIII e hijo de Juan, su quinto hijo- como sucesor de Francisco Franco, como resultado de una decisión suya y súbita, en la Jefatura del Estado, con el título de rey.

Los últimos años del régimen franquista fueron muy complejos para el futuro monarca ya que tuvo que mantener un equilibrio entre las activas fuerzas opositoras y las estructuras de la dictadura, en un convulso contexto sociopolítico y la creciente presión internacional, cada vez más crítica con el régimen político. El futuro Jefe del Estado mostraba una imagen contradictoria e incluso una incógnita: para unos era un elemento continuista del franquismo y para otros una esperanza de cambio, hacia una democracia. Durante este período, las relaciones entre padre e hijo fueron muy difíciles, especialmente tras el resultado de la escabrosa cuestión sucesoria que había adoptado personalmente Franco, al margen de la legitimidad dinástica de la Corona, depositada en la persona de Juan de Borbón. El padre de Juan Carlos fue el titular de los derechos dinásticos y la Jefatura de la Casa Real Española, por transmisión directa de su padre, el rey Alfonso XIII, hasta que en mayo de 1977 los cedió a su hijo, el rey Juan Carlos, legitimando la sucesión en la Corona española.

Entre el 19 de julio y el 2 de septiembre de 1974, Juan Carlos desempeñó, por primera vez y de forma interina, la Jefatura del Estado por la enfermedad de Franco, que ejercería nuevamente desde el 30 de octubre al 21 de noviembre de 1975. El 22 de noviembre, dos días después del fallecimiento de Franco, las Cortes proclamaron a Juan Carlos como rey y con ello quedaba restaurada la Monarquía tras un paréntesis de 44 años, desde el 14 de abril de 1931.

La transición de la dictadura a la democracia fue un proceso extraordinariamente complejo en el que el rey Juan Carlos tuvo un protagonismo especial, conjuntamente con las fuerzas políticas y la sociedad española que fueron capaces de llegar a un consenso no rupturista, sobre todo durante el período preconstitucional del reinado (1975-1978): se logró transformar el sistema político desde dentro, utilizando su propia legislación y con la ayuda de una parte de su clase política, en la que tuvieron un papel esencial las figuras de Adolfo Suárez y Torcuato Fernández-Miranda, presidentes del Gobierno y de las Cortes, respectivamente. El pacto entre todos fue esencial para suavizar la delicada coyuntura socioeconómica y fruto de este espíritu de acuerdo fueron, por ejemplo, los decisivos Pactos de la Moncloa (1977). La Ley para la Reforma Política, aprobada por referéndum el 15 de diciembre de 1976, abrió el paso a un período constituyente que elaboró la actual Carta Magna.

La Constitución española de 1978 establece una monarquía parlamentaria y democrática en cuyo título II, dedicado a la Corona, se recogen las prerrogativas apolíticas, representativas y protocolarias del monarca, como Jefe del Estado, árbitro y moderador del funcionamiento de las instituciones, además de la jefatura suprema de las Fuerzas Armadas. El fracaso del intento de Golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 representó un punto de inflexión en el proceso de transición que consolidó definitivamente la democracia española y la imagen del monarca dentro y fuera de España, con numerosos premios y distinciones. Las relaciones internacionales, especialmente con Latinoamérica, además del mundo árabe y los países occidentales, la incorporación a la Unión Europea y la modernización del Estado son los principales aspectos que marcan el reinado de Juan Carlos I.

Desde el inicio del reinado de Juan Carlos I (22 de noviembre de 1975) y hasta el momento, distintas fuerzas políticas -conservadoras, centristas y socialistas- de todo el espectro ideológico, han desempeñado el Gobierno español, con seis presidentes distintos: Carlos Arias Navarro (Movimiento Nacional, 1975-1976), Adolfo Suárez (UCD, 1976-1981), Leopoldo Calvo-Sotelo (UCD, 1981-1982), Felipe González (PSOE, 1982-1996), José María Aznar (PP, 1996-2004) y José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE, desde marzo de 2004).

Precisamente por ello, no hay que andar de puntilla por tal aniversario. Se tuvo la fortuna y el valor, por parte del Rey y de todos los españoles, y nos dimos nuestra Constitución. La Constitución Española de 1.978. Convirtiendonos en un pueblo que pasaba de un régimen totalitario a otro democrático, sin trauma alguno. Dando ejemplo a miles de paises, que se fijan en ese momento de la historia Española, siendo para muchos otros un verdadero referente.

çPues si, hay que celebrarlo. Franco, eligió muy bien. Viva España, Viva el Rey!!!