miércoles, 16 de junio de 2010

Chávez, déjame quemarme!!! ( Hay vida a pesar del Mundial (IV) )

Dicen que mientras un hombre con un enorme saco de tela, intentaba a golpes (sacazos) apagar las llamas que envolvían a otro que estaba en el suelo y cerca del coche accidentado, éste último, la víctima , le gritaba: “ déjame quemarme!,,,,,,,,déjame quemarme ¡!!”, a lo que contestaba el buen “samaritano”, “ estas llamas hay que apagarlas”……….es entonces, cuando el hombre que se estaba achicharrando, le insistia………….” Entonces, Carajo! Saca el hierro(*) que llevas en el saco!!! “.
Ya veis, se refería al famoso “gato” para levantar camiones en caso de necesitar cambiar el neumático…………..del camión!
Esto que hemos contado es un chiste malo. Pero, lo que contamos ahora………..no tiene ni chispa de gracia.
Resulta que un barco venezolano con alimentos dañados que Venezuela envió a Haití como ayuda humanitaria tras el terremoto de inicios de año fue devuelto a Venezuela por las autoridades de la República Dominicana, han asegurado varios diarios caraqueños. La cosa tiene guasa.
Al parecer, las autoridades dominicanas impidieron que se descargara el conteinedor para evitar una posible amenaza sanitaria

Bajo el título "Devolvieron buque con alimentos dañados", el diario El Nacional dijo que se trata de 60 contenedores que permanecen en el buque "Santa Paula", atracado en Puerto Cabello del céntrico estado de Carabobo.
Los diarios Últimas Noticias y Tal Cual dieron cuenta a su vez que se trata de 51 contenedores "con 30 toneladas de alimentos podridos cada uno".

Este último matutino dijo con sarcasmo que el "Santa Paula" formó parte de la "manera altruista que encontró el Gobierno venezolano de 'reprocesar' parte de las casi 80.000 toneladas de alimentos 'vencidos' que compró y olvidó, en algunos casos por más de un año, en Puerto Cabello y en depósitos de PDVAL", una filial de la estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA).

"La generosidad venezolana -quizás partiendo del principio de que 'a caballo regalao' no se le huele el conteiner'- no contó con la prohibición impuesta por las autoridades de República Dominicana que, previendo una amenaza sanitaria, impidió el desembarque del 'Santa Paula' y ordenó regresar la carga a su país de origen", añadió.

Además de que el barco está "incumpliendo otros contratos de carga" por mantener a bordo esa carga, Tal Cual aseguró que, obedeciendo "órdenes superiores", "un alto funcionario de Gobierno quiere esa carga fuera de Venezuela".

Sobre las más de 80.000 toneladas de alimentos podridos o vencidos localizados en Carabobo en las últimas semanas, diputados del Parlamento Regional han pedido que, a la par de los castigos legales a los responsables, la carga sea incinerada con controles.
Por otro lado, la legisladora Neidy Rosal, de la Comisión de Contraloría del Legislativo de Carabobo, dijo a esos diarios que se trata de seis casos "que suman 2.723 contenedores con 81.690 toneladas descompuestas".

Aura Montero, otra diputada regional, declaró que urge convocar una alerta sanitaria y cumplir las normas de incineración, procedimiento que debe hacerse a cinco kilómetros de las comunidades adyacentes y con una correcta profundidad de las fosas.

Lo curioso del caso es que, el presidente venezolano, Hugo Chávez, defendió el pasado 3 de junio al ministro de Energía y presidente de la estatal PDVSA, Rafael Ramírez, en el caso de la importación estatal de esos alimentos, pese que condenó el hecho.
“Con Hugo Chávez……..hemos topado querido Sancho”, diria Don Quijote.

Como deciamos al principio..............."Déjame quemarme"

lunes, 14 de junio de 2010

Y robarás a………las hormigas!!!! ( Hay vida a pesar del mundial (III) )

Mientras más de medio mundo está pendiente de esa feria del futbol que es el Mundial de Sudáfrica 2010, que entre bubucelas, goles, cantadas de porteros, emociones, muestras de poderío económico en algunas empresas y medios de comunicación, que entretiene a un mundo que durante un mes va a olvidar penurias de crisis y otras vicisitudes……….Aquí, en el mismo continente africano, mas de 2000 kms más al Norte, estas cosas no ocurren, en el Chad, la disputa no es por un balón………….la disputa es, por unas hojas verdes, que pueden dar alimento a muchas familias y en esta disputa, hay dos bandos…………..por un lado las mujeres de la tribu……….y por el otro, la hormigas que salen del hormiguero para disputarle a los humanos su alimento principal, las hojas del “savonnier”.
Esas hojas que quedan en terreno de nadie. El arbitro, es el tiempo , auxiliado por la hambruna y la sequia.

Chad limita al norte con Libia, al este con Sudán, al oeste con Níger, Nigeria y Camerún y al sur con la República Centroafricana.
La capital del país está a 1.060 km del puerto más cercano (Douala en Camerún).
Debido a esta distancia del mar y al clima predominantemente desértico del país, Chad es a menudo referido como el “corazón muerto de África”.

Es ligeramente más pequeño que Perú y más grande que Sudáfrica.
Chad está ubicado en la parte norte del Continente africano……….Allí, no suenan las bubucelas
Dice Luigi Benedicto, que se encuentra en Chad, que seguramente a ningún occidental que diera con sus huesos por primera vez en el Chad le llamaría la atención el árbol llamado 'savonnier'.
Su interés se centraría, probablemente, en las miles de hectáreas completamente desiertas; en esos hombres sumergidos en una especie de trance que dejan correr el tiempo acostados en cualquier rincón o en los restos de animales putrefactos abandonados en medio de la nada.
O no. Quizá sus ojos no se separarían de esos niños que salen de todos lados y observan a los blancos como si de dioses caídos del cielo se tratase, emocionados tan sólo con recibir a cambio un saludo.

A lo peor, nada de lo anterior le interesaría al viajero hasta que no se acostumbrase a una vida a 50 grados de temperatura.

Todo cambiaría , si cuando desde su jeep (los blancos en el Chad caminan poco) viera a esas escuálidas mujeres que se acercan parsimoniosamente a ese árbol, conocido en España como balanita ('Balanites Aegyptíaca' si se tienen conocimientos de botánica).

A primera vista, parece que las chadianas acuden a ellos para conseguir madera. Pero no es el caso, ya que el Gobierno chadiano tiene prohibidas las talas.

Cuando las mujeres se sitúan frente a estos árboles de hasta ocho metros de longitud se descubre el secreto: lo que inician es una especie de lucha ritual entre ellas, armadas con sus manos desnudas, y el 'savonnier', cuyas punzantes espinas de hasta siete centímetros de longitud custodian las preciadas hojas.
El valor de estas hojas radica en que se encuentran frescas al tratarse de una especie que soporta excelentemente bien el clima desértico de esta zona del Sahel.
Si fuera por su sabor, nadie se acercaría a ellas. Pero no hay más donde elegir.

"Últimamente no encontramos ni siquiera hojas suficientes para hacer una salsa con ellas", explica Ache Moussa, natural de Belaje, cerca de Mongo (provincia de Guèra).

El sabor de las hojas es amargo, y sólo se considera una buena cena si puede ir acompañado de alguna verdura. Pero la crisis alimentaria que sufre Chad impide que tal hecho sea habitual.

El Índice de Desarrollo Humano elaborado por la ONU determina que el Chad es uno de los países más pobres del mundo. El 80% de su población vive por debajo del umbral de la pobreza. La sequía, las malas cosechas y un Gobierno más centrado en perpetuarse en el poder que en las necesidades de su pueblo ha provocado que más de dos millones de chadianos puedan quedarse sin alimentos que llevarse a la boca en los próximos meses.

La conversión en 'termitières'

Las seis provincias situadas en la banda del Sahel, al sur del desierto del Sáhara, son las más afectadas. En ellas, medio millón de personas sufren hambruna en la actualidad y la situación no tiene visos de mejorar en las próximas semanas.

ONG's como la española Intermón Oxfam hacen todo lo posible para intentar llegar cuanto antes a las aldeas donde la crisis alimentaria es mayor. Pero todo esfuerzo será insuficiente si el Gobierno chadiano no pone de su parte. Y por ahora, su presidente, Idriss Déby, ni siquiera reconoce la situación de emergencia que sufre el país. Aunque ha rebajado el precio del maíz, el sorgo o el mijo, estos productos siguen alcanzando cifras inalcanzables para miles de personas.

La situación es tan desesperada que en algunos pueblos las mujeres han tenido que dejar atrás labores habituales (generalmente las tareas más sacrificadas) para centrarse en robar comida a las hormigas. Mujeres cómo Fátima Doti, de 35 años y con ocho hijos bajo su custodia; Mariam Ousmane, con 42 primaveras y una decena de retoños; o Fatimé Moussa, que a sus 40 años ha visto morir por el hambre a dos de sus nueve hijos, se han convertido en 'termitières': cada mañana, coincidiendo con los primeros rayos del sol, dejan atrás su poblado y se adentran en las desérticas llanuras en busca de las mayores colonias de hormigas.

Las mujeres hormiguero caminan encorvadas, concentradas en la labor de descubrir cuál es la hilera de hormigas obreras que se dirige hacia las dependencias de su soberana. Es allí donde estos insectos han ido almacenando cuidadosamente el grano de cereal que el viento arrastró tiempo atrás.

Una vez detectado el lugar, las 'termitières' trabajan con una precisión mecánica. Una escarba el suelo con una azada que en una vida anterior debió de ser una lanza. Otra retira la tierra removida con una minúscula pala. La última utiliza una criba de esparto en la que mueve con paciencia lo que hace unos minutos fue la morada de la hormiga reina, no vaya a ser que un movimiento de más haga que se pierda algún grano.

En sus mejores días, las 'termitières' consiguen reunir un koro de grano, lo que equivale a 2,5 kilogramos. Este es sometido a un minucioso proceso de selección y preparación hasta que es transformado en una masa pastosa que es aderezada con sal y, si es posible, algo de aceite. Este es el alimento que mantiene a la mayoría de familias, las mismas que han visto morir a la mayor parte de su ganado al tiempo que las tierras se secaban ante la falta de agua y semillas.

En unas semanas volverán las ansiadas precipitaciones. Pero el agua que años atrás daba la vida, puede suponer el último empujón hacia la catástrofe humanitaria en 2010. Si la ayuda humanitaria no llega en junio, la lluvia que iniciará su ciclo en julio y finalizará en octubre hará imposible la búsqueda de nuevos hormigueros e impedirá los desplazamientos por carretera, al quedar impracticables los caminos de tierra que comunican las aldeas.

Pero es igual, probablemente , medio mundo esté pendiente de las semifinales del campeonato del Mundo de Sudáfrica 2010……….Entre bubucelas, música, bebida, himnos pátrios, alegría desbordante entre los triunfadores y reparto entre FIFA y Gobierno de miles de millones de dólares…………..

Todo habrá sido un éxito en Sudáfrica 2010!!!

Pero, más arriba, en el Chad, entre lluvias y penurias…………..se sigue jugando el partido entre las 'termitières' y las hormigas.


Así es la vida………………….A pesar del mundial de Sudáfrica!!!!!






Fuentes:
Luigi Benedicto Borges
Isabel Vega. N'Djamena
Ángel Corbalán
Blog. Mirando el Horizonte