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domingo, 18 de diciembre de 2011

Por qué creo en la Generosidad de las personas?

Apenas hace unos días y como consecuencia de un artículo que me habían publicado en el diario Clarín de Buenos Aires (Argentina) , en algunos lectores como es habitual , enriquecen el propio artículo con sus comentarios, y respondiendo a uno de ellos, me ví en la obligación de explicar la diferencia entre caridad y generosidad. Sin extenderme mucho y no parecer pedante, lo hice así; si caridad, es dar a los demás algo que uno tiene demás…la generosidad, es dar a los demás, algo que tú mismo necesitas.
Durante años, no he creído en la generosidad. En muy contadas ocasiones he visto esa virtud en alguna persona, quizá en la mar, como recurso humano o iluminación por parte de alguna persona y que en términos coloquiales diríamos; “se ha jugado la vida por fulanito”. Esto, probablemente sea heroicidad.

Hoy, sin embargo, ya creo en la generosidad de las personas. Ayer mismo, sin ir más lejos, he vivido dos experiencias que sumándolas a las que observo en el día a día de los voluntarios de Caritas Parroquiales, confirman lo que pasa de ser un acto de fe a una realidad:

Este sábado 17, apenas rebasadas las 8 de la mañana, con fresquito que, con el aire que se había levantado pasó a ser frío, un gran grupo de personas de Cortijo de Vides, de nuestra ciudad, se movían como si de un ejército de hormiguitas se tratara. Confío no me malinterpreten, el símil, se debe a la laboriosidad a pesar del mencionado frío. En pocos minutos, hombres y mujeres de ese barrio algecireño, montaron un mercadillo y hasta me facilitaron un espacio para acompañarles en esa mañana tan especial para ellos y el barrio.

Se trataba de a través de verdadera artesanía propia, ellas y ellos, la han trabajado, y con precios bajos, poder recaudar algo de dinero para que personas que están peor, al menos, alegrarles un poquito esta Navidad, no necesitaban más ayuda que la que ellos y ellas se prestaban. Había que recaudar dinero para alimentos. Otras personas, lo necesitan y esta buena gente, se esforzaron para conseguir el máximo de ayuda posible para comprar la leche, huevos, harina, arroz, etc., para los más necesitados de la parroquia.

Pues bien, si algunas personas con poder adquisitivo compraban estos artículos de artesanía, acto este de caridad hacia los necesitados, otras, miraban una y otra vez la moneda de euro y al fin se declinaba de quitársela de alguna necesidad para ayudar a otra persona, tal vez, para un litro de leche, esto, señores y señoras, es generosidad.

Pero, no nos olvidamos de quien a lo largo del sábado y jornadas anteriores, no solo elaboraban estas pequeñas obras de arte artesano, sino que, aprovecharon todo el tiempo posible para convertir sus artesanías en dinero, por ende, comida para los más necesitados. Estas personas, han dado todas esas cosas que ellas mismas necesitaban y necesitan tiempo, trabajo, ilusión y sonrisas a pesar del frío. Pues sí, eso es Generosidad, dar algo que tienes y que a la vez necesitas, para intentar ayudar a quien no lo tiene y alegrarlo aunque sea por un día o una estación del año.

No quiero finalizar, sin antes destacar otro ejemplo de generosidad, la de una alumna de Mayor-Net, buena persona y mejor hija. No doy el nombre, pues no me lo ha autorizado, de todas formas, si ustedes siguen los blogs que cubrimos para dar la palabra a los mayores, podrán deducirlo. Vaya por Dios! Ya he dado una pista.

Pues bien, esta señora, en dos meses, ha logrado a base de esfuerzo y mucha, pero que mucha constancia, tener su correo electrónico, navegar por la red y así, poder agradecer a una persona muy importante para ella y que ya no está entre nosotros, el cariño que a lo largo de varios años h recibido de ella. Se consideraba en deuda y con un gran gesto de generosidad, ha lanzado a la red un pequeño homenaje a esta persona tan querida y a la vez ausente. Le ha costado tiempo, esfuerzo y cansancio….pero, lo ha conseguido. Y a este, su servidor, le ha alegrado el corazón y le ha hecho fortalecer la confianza en la generosidad de la gente.



"La generosidad no es compartir con un mendigo un pedazo de pan que te te ha sobrado, sino en compartirlo cuando estas tan hambriento como él."

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Cuando somos parte del problema!!


Uno de los múltiples atractivos de la vida es que, nunca hay dos días iguales. Y cuando creemos que es así, debemos hacer una paradita y pensar, que algo, quizá importante, se nos ha escapado. Nacemos extras y al final...nos convertimos en actores principales.
En estas fechas, las de la crisis, son muchas las cosas que nos viene a la cabeza, lo dice mi amigo Curro. Empecemos por dos frases; “Así pues, compatriotas: no preguntéis qué puede vuestro país hacer por vosotros; preguntad qué podéis hacer vosotros por vuestro país…”.(Discurso investidura de J.F.Kennedy ,20 de Enero 1961), y en esas mismas fechas ; “ Quien ante un problema, el que no aporta soluciones, nene, es parte del problema”. (El abuelo de Curro).

De eso se trata, de hacer cosas para cambiar las cosas. Dejemos de charlas y pasemos a la acción. Por otro lado es algo muy benedictino…Ora et Labora.Hace apenas unos dias un amigo de Curro nos comentaba cosas que ocurren en cualquier pueblo de nuestro país. Son pocas personas las que se solidarizan con el resto, y es más, quien hace trabajos por solidaridad, a la vez, cubren los que por una mala gestión, no los realiza por obligación. Entre otros, las administracciones públicas. Mientras que a las personas solidarias, se les pide cada vez más, su generosidad, por otro lado, algunas administraciones, no se les aprecin gestiones en post de las mejoras de los vecinos más necesitados, aunque esa gestión sea fruto de una obligación, por cargo y sueldo.

Hace unos dias, comentábamos algo sobre la generosidad, y para evitar confundirlo con ciertas bondades o donaciones, la definíamos como; "dar algo a alguien que uno mismo, necesita y no le sobra", quitarte algo que tienes y necesitas para ayudar a otra persona que también la necesita. El ejemplo más conocido es el de la madre; se quita el alimento de su boca para alimentar a su bebe. Pero, no, no vamos a hablar de santidad, quizas más de solidaridad y con ella, encontrar un camino para salir de esta crisis o de cualquier otro problema.

El pasado mes, me preguntaba un amigo americano; "Después de tantos siglos de convivencia, como pueden estar Vds, los españoles, tan divididos, con la falta que necesitan de unirse y ayudarse el uno al otro?"...Todavía estoy pensando la respuesta.

La historia, ambos la hemos estudiado. Es más, cuando los españoles, nos hemos unido, no hablemos de futbol, hemos conseguido entre otras cosas, alargar el mundo desde Finisterre hasta el Pacífico...hasta le dimos la vuelta , a algo que era cuadrado, demostramos que, era redondo. Que nos pasa?, sigo sin saber que decirle a mi amigo americano.

Nos falta solidaridad?


La solidaridad , decía el Beato Juan Pablo II,"no es un sentimiento superficial, es la determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común, es decir, el bien de todos y cada uno para que todos seamos realmente responsables de todos.".

Y también, ayudar y poner tus capacidades al servicio de los demás. La solidaridad se practica sin distinción de credo, sexo, raza, nacionalidad o afiliación política. La finalidad sólo puede ser el ser humano necesitado. Solidaridad es la cualidad de continuar unido con otros en creencias, acciones y apoyo mutuo, aún y sobre todo, en tiempos difíciles. En sociología solidaridad se refiere al sentimiento de unidad basado en metas o intereses comunes.
Fuerza, gente, vida, bien, caridad y amor son palabras relacionadas con la solidaridad.

Entonces, por qué no somos solidarios?, por qué, aprovechamos cualquier circunstancia para dividirnos , insultarnos, darnos la espalda,etc.?.
Que conseguimos con ello?, acaso, solos, mejoramos nuestro entorno , barrio, pueblo, provincia, etc. ?

Somos capaces de unirnos, para abaratar el precio final de un viaje o de la entrada a un espectáculo, y sin embargo, para solucionar el presente y el futuro de nosotros mismos...no lo hacemos, nos dividimos y a la vez, multiplicamos los inconvenientes.
La verdad es que dividir lo bueno, para multiplicar lo malo...es lo más idiota que podemos ver o hacer.

Afortunadamente hay gente solidaria.



Ginés, es familia de Curro y vive en una ciudad costera mediterranea, desde hace años, como autónomo y sin alguna ayuda por parte de la Administracción, esta y la anterior, no solo sobrevive con tesón y devoción , haciendo su trabajo, es un profesional autónomo y tiene una pequeña editorial.
Además, su trabajo, con su tiempo, dinero y esfuerzo, va dirigido a la comunidad.

En cada momento, lo ha enfocado, a veces, en contra de los intereses económicos, y en beneficio de su comunidad, el pueblo donde reside. Fruto de su trabajo, ha sido un best sellers y que el primer beneficiado ha sido, a quien iba dirigido, el ciudadano o vecino de esa población.

Pero, no ha sido el único, también se beneficia de este trabajo; comercios, Administración, hosteleria y todo lo relacionado con dicha ciudad.
Ha hecho a pulmón, un libro para que todos , en 4 idiomas, conozcan y se lleven al comprarlo, la historia de esa ciudad, comarca y provincia.

Le preguntó Curro a Ginés; "Cuanto has ganado?". " Satisfación personal y autoestima, ; he conseguido el fin inicial, que sirviera para la comunidad y esta, lo entendiera. En cuanto al dinero, ay el dinero, me he gastado los ahorros de varias vacaciones de verano ."; contestó Ginés.


Por otro lado, mi amigo Curro, lleva dos meses muy preocupado; la prensa comenta que , algunos Centros de Dia de Mayores, lugar donde las personas de la Tercera Edad, nuestros mayores, reciben atenciones a través de cursos, charlas, actividades de ocio y culturales, debido a la crisis económica en las arcas municipales, se veian obligados a cerrar. Por lo tanto, esos centros o mejor dicho, esas atenciones a nuestros mayores, podrían desaparecer.

También es verdad que algunas empresas dedicadas al ocio y entretenimiento, crecieron como setas,en épocas de bonanza, no me refiero a la serie de televisión, sino, cuando había demasiada "pasta" para hacer cosas y mirar al futuro. es entonces cuando algunos...pensaron en el futuro, si, en el de ellos y sus familiares.

El caso es que para colaborar de alguna manera real y efectiva, Curro, ha hecho un trabajo y dicho proyecto, lo ha propuesto para que de forma gratuita, pueda aportar una solución y los servicios sociales a estas personas, mayores de 65 años, sean una realidad.

Con ello, se podrán reducir los costes elevadísimos para un ayuntamiento pequeño, ahora que se sabe que no hay dinero, que estamos en vacas flacas, y sin que por ello, se reduzca en nada, los servicios a quienes deben ser prestados y que en su dia, debió ser la principal finalidad de todos ellos...los mayores.

Como les dijo Curro, a los responsables de la Administracción; " se trata de que, a través de mi devoción y su obligación, podamos darles a nuestros mayores, la debida atención.". Demasiados "on".

Como estos dos ejemplos, hay muchos más. Por ello, he preferido contarlos y omitir el cuento sobre la solidaridad que tenía preparado...porque solo era eso, un cuento.

La mejor generosidad consiste en dedicar nuestro tiempo y nuestras ganas a las personas, por encima de los bienes que podamos darles.

Y es que, ya lo decía el abuelo de Curro; " Quien ante un problema, no aporta soluciones, nene, ese alguien, es parte del problema".











Fuentes:
Cosas de Curro

jueves, 1 de septiembre de 2011

Si vas a bajar una escalera a oscuras, hazme caso y enciende la luz!!

En el argot marinero y cuando uno no está sobrado de dinero se suele decir aquello de; “El mejor barco que puedes tener, es el barco de tu amigo”. Y así es, lo importante como siempre, no es obtener algo en la vida, sino, mantenerlo. Pues así y con la crisis, está pasando en las familias españolas, bien sabe Dios que no es un reproche.


Pero, en el caso de los familiares que viven en el interior del Sur peninsular, debe ocurrir un símil al del barco y éste no es otro que; “ la mejor casa de playa, es la de los cuñados, amigos, suegros, etc,). La verdad es que los familiares que hemos tenido este verano , han sido de lo mejor y con grandes atenciones y sobre todo, lo que más se valora, la colaboración en todo lo relacionado con las labores caseras.

Pues bien, Curro, que es el anfitrión y protagonista de esta historia, comienza y explica con todo detalle lo que aconteció aquel día;

Madrugó algo más de la cuenta, teniendo en cuenta que como anfitrión se había ido a la cama a descansar una vez acomodados sus invitados, ya avanzada la medianoche, cosa normal en verano y en vacaciones.

Por lo tanto, sobre las 6:30 horas, cuando Curro, tras tomar una ducha se dirigía a prepararse un café en la cocina y que, le ayudara a despertarse para finalizar unos trabajos que debía presentar a media mañana de ese mismo día en una institución oficial, ocurrió lo que menos se esperaba, no había encendido la luz del pasillo, para así, evitar despertar a los que dormían en la planta alta y baja y zash, tropezó y cayo dando volteretas, y de tal manera que, quedó al finalizar el periplo o aterrizaje, con un pié mirando a Tarifa u el otro aunque más magullado, se encontraba cruzado en busca del arca perdida.
Esta broma, ha costado al autor, un par de días a base de Nolotil y Calmatel.

Por supuesto, fue tal el estruendo y aparatosidad de la caída, que se despertaron todos…todos, los que dormían en casa y hasta los vecinos.

Curro, tras pedir calma y orden en las preguntas a los que venían solícitos a brindarle su ayuda, tomó aire y como pudo se puso en pié.

Tras comprobar que las heridas externas eran de poca importancia, un poco de betadine, fue suficiente. Preocupó las internas que, en estos casos, suelen alarmar porque simplemente no se ven. Unos analgésicos y una ampolla bebible de Nolotil después, Curro, se centraba en el trabajo que debía preparar para llevar a esa cita que le había costado trabajo y tiempo el conseguirla.

Se trataba de aportar su experiencia para que de una manera desinteresada colaborar con una institución que como todo el mundo en España, al menos los que conoce Curro, está “canina”, en el argot callejero significa sin dinero y su finalidad es dar unos servicios a los más necesitados de esta sociedad, los llamados de la tercera edad.

Dos cafés con leche y otro par de analgésicos, fueron suficiente para que Curro, condujera su coche hasta un kilómetro antes del lugar u oficina de la cita.
Único aparcamiento de “low coast”, o sea, que le das 50 centimos al gorrilla y te deja aparcar. Ya una vez y a su hora, se celebró la cita. Duró algo menos de una hora. Durante ella, Curro, expuso todo lo que podía aportar de una manera desinteresada, aportando material, conocimientos, experiencias y el tiempo…esa cosa que uno , nunca sabe del que necesita y de su remanente, que quiere decir…el que le queda.

Setenta y dos horas después, el dolor ha disminuido, la doctora ha recetado la medicación apropiada a Curro, teniendo en cuenta que al padecer éste, de una enfermedad crónica de inflamación intestinal, que no le impide desarrollar varias funciones, si ha de tener en cuenta a la hora de tomar ciertos medicamentos.

Curro, lo cuenta de otra manera; “ya sabes, chico, al ser menor de edad no debo tomar whisky.”. Pues como decía , tres días después, Curro, ha tenido tiempo de desarrollar algunos proyectos más, ha escrito más de 12 artículos para blogs y medios de comunicación y hasta ha asistido al primer aniversario del párroco de su parroquia, que además de pastor y guía, es su amigo.

Cuando en eventos como los de la celebración del aniversario, por cierto, el almuerzo, fue magnífico en un restaurante recién instalado en la calle Sevilla de esta ciudad, tras algunos brindis , palabras de agradecimiento a nuestro párroco y parabienes, siempre hay un momento que tras una copita sale alguna frase o palabras que dan que pensar.

En este evento, para Curro, la palabra que más le ha impactado o la que ha venido a resumir esos tres días, ahora que en reposo, sin prisas y procurando recuperarse para volver a la carga…la frase, sigue dándole vueltas por la cabeza, esta no es otra que la de “generosidad”.

Apenas hace unos tres meses, Curro, colaborador comunitario y feligrés, al ver una bolsa de ropa en mal estado y sucia, que pretendían “donar” a Caritas parroquial, sin cortarse, les dijo a esta pareja de “donantes”; “ Esa ropa, en las condiciones que la traen, no son para ser usada, recuerden que por ser necesitados , los pobres, tienen su dignidad. Es más, si la dejan aquí, mejor tirarla a la basura de reciclaje.”, el caballero, no contento con las palabras de Curro, contestó; “Oiga señor, nosotros hemos venido con esta ropa en un acto de generosidad y Vd. Nos la rechaza. Le hablo de generosidad.!”.

Curro, tras tomarse unos segundos, contestó; “Comprendo que Vds. Hayan hecho un esfuerzo y hayan traído esa ropa que le sobraba y al no usarla, ni siquiera la han lavado. Nadie les obliga a ser generosos. Pero, aprovecharé la oportunidad de corregirle el problema semántico, porque no dudo de sus buenas intenciones…Generosidad, no es dar lo que a uno le sobra, sino, lo que aún necesitándolo, lo da a otros que lo necesitan más. Y este no es el caso.”.

Y por qué de esta reflexión?


Muy fácil, hace tres días que se fueron los familiares, tras estar unos días de asueto y cerca de la playa en la casa de Curro.


El mismo tiempo que hace que Curro, entregó un trabajo que con generosidad (proyecto, desarrollo, ejecución, el tiempo de la persona, Curro, y puesto en marcha de forma gratuita e inmediata) se conseguía llevar a cabo un trabajo que beneficiaría a nuestros mayores y cero de coste a las arcas públicas.

Mira por donde, no hay mal que por bien no venga, dice el refrán. Ahora, tras teclear esto, Curro, se ha quedado convencido y además, lo ha sufrido en primera persona, lo que le decía tres meses antes a aquella pareja de la bolsa de ropa sucia.

Porque tras tres días del golpe en la escalera y de presentar una colaboración, ni unos, los familiares, ni otros, los receptores del proyecto, han llamado por teléfono a Curro, ni para interesarse por la salud del que fue su anfitrión, ni de quien le ha puesto una muestra de generosidad a su disposición.

Y es que cada vez, estamos perdiendo muchos valores, en el día a día, para empezar, el de saber discernir la diferencia entre el interés y la generosidad. Por eso, Curro, aconseja que si bajas las escaleras y no hay visibilidad, no dejes de encender la luz…por lo que pueda pasar.



By Curro

domingo, 19 de julio de 2009

Sobre La Ayuda Mutua, en la pareja.

Apenas hace unos días, comentaba en un foro de parejas y matrimonios amigos sobre La Confianza y El perdón. En esa charla, enfocaba ambos temas partiendo desde el individuo o la persona (me gusta más este término), y como es obvio, procuraba retratar la evolución de la persona desde su más tierna infancia, hasta su integración en la familia, ciudad, colegios, grupos, trabajos………….en resumen, en la Sociedad. Por lo tanto, bien en “La Confianza”, como en “El Perdón” se estudiaba a la persona.

Antes de de entrar a comentar de lleno, el tema del enunciado, quiero hacer tres consideraciones:

1.- La Ayuda Mutua, entre compañeros, familias, grupos afines, grupos de estudio, de trabajo, socio-culturales etc., entiendo, suele partir de una base y que no es otra que “hacer lo conveniente por el buen fin del proyecto que se tiene en común”. Para ello, es muy importante sentar muy bien esa base, con unas reglas aceptadas y donde cualquier persona que sea parte bien de la familia, grupo, o colectivo se encuentre lo suficientemente motivado para cumplir con su función en el día a día y sin dejar de sentirse importante y parte de esa pareja, grupo o colectivo. Lo cual, no es fácil, ya que siempre está la “persona”, el ser humano, con sus dudas y “fobias”.

2. No se concibe tampoco, sin algo tan importante como la Solidaridad.
La palabra solidaridad proviene del sustantivo latín soliditas, que expresa la realidad homogénea de algo físicamente entero, unido, compacto, cuyas partes integrantes son de igual naturaleza.
La teología cristiana adoptó por primera vez el término solidaritas, aplicado a la comunidad de todos los hombres, iguales todos por ser hijos de Dios, y vinculados estrechamente en sociedad. Entendemos, por tanto, que el concepto de solidaridad, para la teología, está estrechamente vinculado con el de fraternidad de todos los hombres; una fraternidad que les impulsa buscar el bien de todas las personas, por el hecho mismo de que todos son iguales en dignidad gracias a la realidad de la filiación divina.
En la ciencia del Derecho, se habla de que algo o alguien es solidario, sólo entendiendo a éste dentro de «un conjunto jurídicamente homogéneo de personas o bienes que integran un todo unitario, en el que resultan iguales las partes desde el punto de vista de la consideración civil o penal». Dentro de una persona jurídica, se entiende que sus socios son solidarios cuando todos son individualmente responsables por la totalidad de las obligaciones. Para el derecho, la solidaridad implica una relación de responsabilidad compartida, de obligación conjunta.

La Doctrina Social de la Iglesia, entiende por solidaridad «la homogeneidad e igualdad de todos los hombres y de todos los pueblos, en todos los tiempos y espacios; hombres y pueblos, que constituyen una unidad total o familiar, que no admite en su nivel genérico diferencias sobrevenidas antinaturales, y que obliga moral y gravemente a todos y cada uno a la práctica de una cohesión social, firme, creadora de convivencia. Cohesión que será servicio mutuo, tanto en sentido activo como en sentido pasivo». Podemos entender a la solidaridad como sinónimo de igualdad, fraternidad, ayuda mutua; y tenerla por muy cercana a los conceptos de «responsabilidad, generosidad, desprendimiento, cooperación, participación» .

3. Comenzar desde la infancia. La cooperación y ayuda mutua ha de enseñarse desde las primeras edades, porque el niño, por su propio egocentrismo tiende a quererlo todo para sí y no compartirlo con nadie, pero cuando empieza a realizar acciones a favor de los demás, su egocentrismo inicial cede el paso a la conducta gregaria y cooperadora.
El reforzamiento por el adulto de los comportamientos favorables a una relación de ayuda entre los niños, es uno de los elementos principales en el surgimiento de emociones que acompañan los encuentros cooperadores, y el pequeño, por lograr la aprobación del adulto, va poco a poco manifestando cada vez más aquellos comportamientos que se les refuerzan como positivos en sus relaciones con los demás, como es la ayuda mutua.

Hasta aquí, hemos tratado ciertas generalidades y que afectan tanto a parejas, grupos, colectivos, sociedades etc. Ahora, haciendo caso al enunciado del tema, nos vamos a centrar en lo que hemos titulado……..

“La Mutua Ayuda, en La pareja ó en el Matrimonio “

La Biblia expresa entre otras cosas: “Y dijo: Por esto el hombre dejará padre y Madre y se unirá a su mujer y serán una Sola Carne” Mt. 19:5. Este Versículo nos da la Idea de hasta donde llega la responsabilidad del hombre, del hogar, la pareja….

Antiguamente existía una gran complementariedad funcional entre los cónyuges, aunque no podemos negar que se fundamentaba en una relación asimétrica, donde el hombre ostentaba el poder oficialmente y la mujer estaba sometida a sus directrices. Las normas sociales, aunque injustas, establecían las conductas de cada uno y las dependencias. Lo cierto es que la mujer reinaba en la casa y el hombre en la calle; es decir, el gobierno de la familia, aunque pareciera lo contrario, lo llevaba la mujer, mientras que el hombre aportaba, por lo general, los recursos económicos para sustentarla, sin obviar las aportaciones de la mujer con sus trabajos fuera del hogar. Habitualmente, la mujer fue superior al hombre en capacidad para sustentar la casa y educar a los hijos. Su función nutriente, protectora y educadora se elevaba hasta el propio marido. Si bien, el hombre mantenía que en su casa mandaba él, se solía apostillar “cuando no está mi mujer”. Por tanto la mujer daba solidez funcional a la casa, mientras el marido mantenía cierto prestigio social en la familia.

El hecho es que se producía una interdependencia que forjaba lazos de gran solidez entre los cónyuges. Esto no quiere decir que fueran ideales, más bien al contrario. El hombre era una nulidad en las labores de la casa; no lavaba, fregaba, cocinaba, compraba, cosía, planchaba, etc. ya que esa función era propia de la mujer. Era su oficio trabajar en la calle, aportar el dinero, defender el buen nombre de su familia y dar la cara como máximo responsable del núcleo familiar, aportando la seguridad necesaria para el crecimiento de sus hijos. Esta concepción arcaica de la dinámica familiar se va diluyendo conforme evoluciona el sistema democrático, la mujer se integra en el mundo laboral y se va acercando a sus objetivos reivindicativos de igualdad de género.

El reparto de tareas

El tema de la repartición de tareas es uno de los más comunes por los que empiezan a haber conflictos dentro de una pareja. Es importante que la pareja aprenda a convivir de una forma igualitaria y justa, esto no significa que los dos miembros de una pareja tengan que llevar a cabo las mismas tareas, sino que es muy importante definir muy bien cuales son las tareas necesarias dentro de la pareja y pactarlas con tal de repartirlas y que sea igual y justo para los dos, por ejemplo en las funciones del hogar, la planificación de la economía y todas las decisiones que conciernen a la pareja.

La singladura

Para continuar y así seguir avanzando en el tema que nos interesa, la Ayuda Mutua en la pareja, a mí me resulta más sencillo extrapolar las situaciones cotidianas a mi experiencia como marino. Por ello, a ese trayecto de tiempo que vive la pareja desde el principio y a lo largo de su convivencia, lo he llamado así, singladura, que en términos náuticos se denomina al camino o distancia recorrida por una embarcación durante la navegación.
La pareja, desde su unión como tal, “embarcan” dispuestos a emprender una singladura que les llevará a través del tiempo, desde el punto de partida hasta el que ellos mismos han elegido para llegar o como meta en su vida en común.
A lo largo de esta singladura, la pareja deben tener buena comunicación entre ellos y hacer comprobaciones (situación en la carta), de vez en cuando, de cual es su situación como pareja en ese momento. Esto quiere decir, que la pareja debe preguntarse: donde estamos y que debemos hacer para llegar a donde pretendemos llegar.

Al igual que en la mar, son varios los factores que afectan a la “navegación” de un buque: vientos, corrientes, estado de la mar, visibilidad, deficiencia en equipos, GPS, máquinas etc. En la relación de la pareja y en su vida o trayectoria, ocurren cosas similares: exceso de trabajo, stress, paro, crisis económica, frustración, enfermedades, malas relaciones familiares , sociales etc.. De todo esto, destacaría dos “parámetros” importantes para esa convivencia que la refortalecerá La Ayuda Mutua y que son : La Comunicación y La Generosidad…..

A través de la Comunicación, conseguimos saber cuales son nuestras fobias, problemas cotidianos, esperanzas etc……y así, conocernos mejor, sin “sobreentendidos”, comentándolos en el momento, para poder aportar ese apoyo o ayuda y no, cuando ya ha pasado tiempo y el otro no sabe de qué le estás hablando.

Con la Generosidad, hábito de dar y entender a los demás, conseguimos apoyar a nuestra pareja en esos momentos que nos necesita y sin que ésta nos lo demande. No olvidemos, que la generosidad no consiste en dar lo que nos sobra, sino, en poder satisfacer, si es posible, lo que tu pareja necesita sin la recompensa en vuelta.

Conclusiones

Por lo tanto, con la Ayuda Mutua, apoyo entre ambos en el día a día, conseguimos que la “comunión” de ambas personas, la pareja, puedan detectar periódicamente los problemas tan rápido como estos aparezcan y así, se puedan tomar las medidas necesarias para solucionarlos y continuar la vida de pareja en su acontecer diario. Se sobreentiende, que no debe haber “sitio” o lugar a la soberbia. Hay que ayudar y dejarse ayudar.

Más tarde y conforme se avanza en la relación, como es obvio, se van asumiendo más responsabilidades,: los niños, casa más grande , adversidades, enfermedad, etc, éstas se van superando con nuevas tareas o roles que se irán cambiando en función de lo que precisen en cada momento. Remando, ambos, en la misma dirección y si ésta, es consensuada y acordada por la pareja………………se navega mejor y probablemente se llegue a buen puerto y menos cansados.