viernes, 6 de septiembre de 2019

Y MIENTRAS… EL CIBERBULLYING CAMPA POR SUS ANCHAS!!





                                       Un peligro silencioso y que se multiplica a menos edades.


Las nuevas tecnologías son un arma de doble filo. Pueden ser de gran utilidad para los menores ya que por un lado les pueden ser de mucha ayuda para su educación, entretenimiento y desarrollo; sin embargo, también conllevan algunos riesgos.

Se entiende por "ciberbullying" un tipo concreto de acoso, que se produce entre menores en el mundo de las nuevas tecnologías              interactivas, cuyas actuaciones pueden definirse como “conductas de chantaje, vejaciones o insultos de unos niños a otros”.

Las características que lo convierten en un fenómeno particular son:

Ausencia de contacto cara a cara.

Mantenimiento de los mensajes o acciones agresivas durante más tiempo.

Existencia de una mayor audiencia –y más difícil de controlar-.




Por tanto, hablamos de un tipo de acoso cuyos efectos se producen en diferentes contextos –incluido el plano personal, interpersonal, intragrupal y contextual- y que genera dudas sobre su abordaje y tratamiento, debido al desconocimiento por parte de profesores, familiares y alumnos.

No olvidemos que, el uso de internet por los menores de edad,  niños y adolescentes, es una realidad que comienza cada vez a edades más tempranas. Generalmente, en Primaria. Los datos lo reflejan en el informe que hemos facilitado del resumen del pasado curso escolar. Comienza, en Campo de Gibraltar;  a los 8 años!!

Por otro lado, el ciberacoso o ciberbullying en las aulas afecta a niños, niñas y jóvenes de edades y contextos diferentes. No hay un perfil para sufrirlo, sin embargo, muchos de los patrones se repiten.

En muchas ocasiones las víctimas que sufren acoso en la escuela, suelen sufrirlo también on line.

De esta forma, la definición de ciberacoso recoge los tres elementos básicos de acoso escolar: intencionalidad, repetición y desequilibrio de poder, con la particularidad de que se produce a través de las TIC.

                  



Es por ello, por lo que recomendamos que sean a esas  edades (8 ó 9 años), cuando se comiencen a tomar medidas de prevención, y no, cuando ya la solución requiera de profesionales u otras alternativas ajenas al centro escolar.

Esta actividad debe ir acompañada de otra paralela y dirigida a las familias y a docentes.

Todo comienza en el hogar... y continúa en los centros educativos.


Ángel Corbalán
Director “Stop Bullying y Ciberbullying Prevención”


miércoles, 1 de mayo de 2019

El líder y el equipo de gobierno?




Es difícil generalizar a la hora de hacer una reflexión y opinar sobre cualquier grupo de trabajo; empresa, estudio, objetivos sociales, etc,.

Para alguien que siempre ha trabajado en equipo desde la adolescencia, resulta difícil entender cómo se les denomina equipo (de gobierno, trabajo, directivo) a un grupo de personas que desconocen las funciones que ocupan dentro de una estructura propia de la responsabilidad de un equipo.

Igual me meto en un charco. Pero, desde hace un par de décadas, suele ocurrir habitualmente en la política y a la hora de gobernar. A la hora de trabajar, no es lo mismo.

Cuando no se está gobernando. En el frente de la labor dura y constante suelen estar los más idóneos para conseguir los objetivos.

Sin embargo, a la hora de asumir la responsabilidad de gobierno, es distinto. Grave error.

Hoy no vale competir con imágenes o nuevas tecnologías desde un gobierno, el que sea, con nuestros menores que manejan los selfies, redes sociales y canales youtube.

                     
               

Lo que prima son los resultados y no las imágenes ni el photoshop.
Cualquier responsable de un área ha de saber que ocurre en ella. Es el o la responsable y por ello se les paga.

En la empresa privada, prima la competencia y la incompetencia no pasa desapercibida. Es más, tiene sus consecuencias claras y en tiempo.

En el caso de un equipo de gobierno en cualquier administración pública, al parecer, no es necesario la competencia. Es más, ni se les supone.

Aún detectándose la inoperancia del cargo, se juzga cada 4 años. Sin embargo, el pueblo, al elegir las siglas o al líder, puede “sufrir” otros 4 años de la irresponsabilidad de los inoperantes de antes.

Lamentablemente es una costumbre que no termina de morir, pero tener a un miembro en una posición en la cual no debe estar, diluye no solamente el liderazgo de la cabeza sino también los esfuerzos y la moral de todo el equipo. Un líder siempre debe ocuparse de que todos los miembros de su equipo estén en la posición en la cual añadan el mayor valor.

Este sistema, en algunos países hispanos, se les denomina clientelismo. Flaco favor se le hace a la población cuando él o la inoperante, a sabiendas de su incompetencia, se sabe agradecido o agradecida a su mentor o mentora. Eso crea una especie de pleitesía al jefe o jefa.

Esto es horrible, esa pleitesía conlleva servir al jefe o jefa aunque no sean ellos quienes te pagan, pues siempre paga el pueblo, y este, tiene miles y miles de caras, ideas, religiones, estaturas, tallas y preferencias futbolísticas.

                       



Esta forma de aglutinar equipos para gobernar no es buena para quien tiene oportunidad de formar un buen equipo de gobierno y  puede resultar frustrante para la ciudadanía.

Para el gobierno de mi ciudad, comunidad y para España, deseo lo mejor. Por mi familia, mis vecinos y compatriotas. Al final, no somos lo que decimos sino lo que hacemos.

Dios proveerá.