sábado, 26 de noviembre de 2016

Las lágrimas de San García Abad

                                             


En esta vida, estimados lectores, hay algo peor que ser un desconocido… ser ignorado. Peor aún es ser ignorado por los tuyos.

Este pasado viernes 25 de noviembre, ha sido un día muy lluvioso, caía el agua del cielo, más que agua propia de la borrasca que está centrada en cierta parte de Andalucía y que ha facilitado la lluvia en zonas de sequia, por ello lo de “agua del cielo”, en nuestra barriada de San García Abad, a este que les escribe, les parecían lágrimas gigantes que desde allí arriba caían.

Y no era para menos, estábamos en el día de nuestro Santo Patrón, San García de Arlanza, que da nombre a la barriada más grande la ciudad y es el santo patrón de la parroquia que lleva su nombre.

Científicamente está demostrado que la lluvia, por muy intensa que cayera en esa barriada, es debido al frente que está barriendo la zona del sur de España, donde se halla la localidad de Algeciras y está afectando al tráfico marítimo entre Algeciras y Ceuta, ya en el continente africano.
                                                        


Al fin y al cabo, La lluvia es un fenómeno atmosférico que se inicia con la condensación del vapor de agua contenido en las nubes. Su origen se debe a los cambios de presión o temperatura en la atmósfera y por la disponibilidad de agua en el medio. En concreto la lluvia depende de tres factores: la presión, la temperatura y, especialmente, la radiación solar.

Pero, en el aspecto místico, si me lo permiten, les puedo dar otra interpretación. Ya que no todo ocurre por casualidad. Y mire por donde les voy a dar otra teoría y no es científica.

Le he llamado, “Las Lágrimas de San García Abad” o “Lágrimas de San García de Arlanza”, y estamos hablando de lágrimas del mismo santo, el titular de la parroquia que lleva su nombre y da nombre a la barriada mayor de Algeciras.

En 2011, tuve el honor de presentar junto al párroco de esta parroquia, entonces, don José Carlos del Valle Ruiz, la delegada de participación ciudadana del gobierno municipal y del cronista oficial de la ciudad, el libro de “San García Abad, el gran santo desconocido”, en él, se aportaba o aclaraba algunas dudas tanto del gran santo del siglo XI español, como del motivo por el cual se le daba el nombre de este santo benedictino burgalés a una barriada del sur del sur de España.

Desde entonces, ocurre con todos los santos patronales de cada parroquia, se le hacía en su honor, un triduo y que se reflejaba ya en el libro.

Según la fe católica, la palabra triduo, en la práctica devocional católica sugiere la idea de preparación. A veces nos preparamos para la fiesta de un santo con tres días de oración en su honor, o bien pedimos una gracia especial mediante un triduo de plegarias de intercesión.

El triduo se considera como tres días de preparación a la fiesta del santo a quien se lo dedicamos, en este caso, al patrón San García Abad; comprende de tres días. Donde el tercero o final del mismo, coincide con la celebración o conmemoración del santo, según Santoral Católico. En este caso, al ser viernes 25 de noviembre, el primer día del triduo comenzaría el miércoles 23, el segundo el jueves 24 y finalizaría con la conmemoración del día señalado por la Iglesia Católica, el viernes 25 de Noviembre.

Pues bien, hoy día 26. El día después, no se ha celebrado tal triduo. Un santo no creo que estando en el cielo, esté para enfados… pero, tampoco debe estar contento con la parroquia, incluidos grey y pastor, de la misma.

Y qué ha ocurrido?, pues que se ha había trasladado, supuéstamente, el triduo para finalizarlo en domingo, día que el acto principal sería un gran almuerzo en el anexo al templo.

Empezando el triduo, presuntamente, por acuerdo de pastor y grey parroquial, el mismo día del final del mismo, según rito oficial, para que el final fuera la fiesta gastronómica.
                                                    


Además, y no por casualidad, sino por el calendario del ritual católico, el del Vaticano, no de un grupo parroquial, el domingo 27 de noviembre, comienza Adviento, que es el rito oficial y el más importante, pues comienza la preparación para llegar hasta la Natividad de Jesús, Hijo de Dios…

El caso es que, mirando al cielo, y viendo que empezó a llover el miércoles y el mismo viernes 25, con mayor intensidad, no me extraña que nadie se apuntara al almuerzo, y que las lágrimas hayan caído del cielo… pongamos que sean y con gran intensidad de García de Arlanza, ya no el gran santo desconocido… sino que, ahora ha sido ignorado.

Y como cristiano, reflexionaré, pediré perdón a Dios, Nuestro Señor, por esta incontinencia y ojalá, la misma, sirva para que el próximo año, tanto pastor como grey parroquial… conozcan y den a conocer la Palabra de Dios, y el ejemplo de los humanos que con su día a día, llegaron a la santidad.

San García Abad, ruega por nosotros…

Dios proveerá…



sábado, 12 de noviembre de 2016

Dicen que Leonard Cohen… ha muerto.

                                               

Como el genio que era, su muerte, al igual que hizo David Bowie con Blackstar, fue anunciada con elegancia en You Want It Darker, un testamento bello que ahora cobra ya toda su fuerza esplendorosa. Se ha apagado definitivamente el susurro del guardián sentimental del folk, que se mantuvo siempre fiel a su figura de seductor inteligente, que, como rezaba en su himno Dance Me to the End of Love, bailó con nosotros hasta el final del amor, a través del pánico y la belleza, como un violín en llamas, hasta mostrarnos suavemente nuestros propios límites.

Se apagó su apaciguador susurro, esa voz de cálido invierno, como una hoguera en lo profundo del bosque, iluminando el tránsito emocional de los desorientados. Leonard Cohen ha muerto a los 82 años.

Nacido en Montreal, Canadá, en 1934, Cohen, que creció en el seno de una familia judía, fue poeta antes que músico. Entre 1959 y 1966 publicó cinco libros de poesía por los que recibió grandes elogios de la crítica y las comparaciones con James Joyce. Sin embargo, en 1967, se trasladó a Nueva York y frecuentó la Factory de Andy Warhol y el hotel Chelsea, nutriéndose del bullicio artístico de una metrópoli imparable. Allí conoció a Judy Collins, a la que cedió su canción Suzanne, pero también a John Hammond, el cazatalentos que descubrió a Billie Holiday y Bob Dylan, entre otros, y que le permitió grabar en Columbia su primer álbum.
                                                  

Publicado en 1967, Songs of Leonard Cohen era una fabulosa rara avis en plena efervescencia de la psicodelia en el rock. El cantautor desplegaba una sensibilidad extraordinaria para tratar asuntos sentimentales a los que elevaba a otra dimensión gracias a sus poderosas imágenes y connotaciones religiosas. Suzanne, Sisters of Mercy o So Long, Marianne sonaban a clásicos del folk, con esos arpegios delicados, esas guitarras acústicas y ese timbre espiritual en su voz. Songs from a Room, que vio la luz apenas dos años después, rastreó con la misma lucidez y estética febril esas emociones vagabundas. Story of Isaac, Bird on the Wire o The Partisan, revisión de la canción francesa compuesta durante la II Guerra Mundial La complainte du partisan, consolidaban al músico canadiense como un autor de primera categoría.

En 1974, salió New Skin for the Old Ceremony, producido y arreglado por su amigo el pianista John Lissauer. A través de canciones como There is a War o Field Commander Cohen, el músico desarrolló un amplio abanico de metáforas sobre la guerra para referirse a la batalla de la existencia, algo que marcaría su lírica hasta el final de sus días cuando todavía en su último álbum incluía Treaty,donde sugería el final de una guerra con una solución pactada. En 1977, se alió con el prestigioso productor Phil Spector para sacar Death of a Ladies Man, pero los resultados no fueron muy satisfactorios y ambos acabaron como el rosario de la aurora.

No sucedió lo mismo con dos de sus obras siguientes: Recent Songs y Various Positions, publicadas en 1979 y 1985 respectivamente. En ellas, el compositor mantenía su perfil de vigilante sentimental, con canciones que terminaron por convertirse en clásicos de su cancionero como The Gypsy’s Wife, Dance Me to the End of Love y Hallejujah, una de sus más versionadas. Pero el éxito comercial le llegaría en 1988 con I’m Your Man, donde se intentó acercar a los tiempos incluyendo sintetizadores. Este disco puso al músico en una órbita mayor, trascendiendo los ámbitos del folk donde figuraba.
                                        

Como un caballero, con su sombrero y su flaqueza estilística, Cohen aportaba sex-appeal al noble arte de componer canciones y cantarlas. Su interpretación vocal, muchas veces criticada y entendida como una especie de ser un anticantante, guardaba una sensibilidad maravillosa. Con esos tonos sosegados y esas evocaciones poéticas, el músico se mostraba extraordinariamente íntimo y humano, capaz de cincelar con sus canciones los sinuosos trazos del alma. Un perfil que no perdió en trabajos como The New Songs, editado en 2001.

Los reconocimientos, a través de discos tributo, palabras entregadas de otros artistas o galardones, se sucedieron a partir de los noventa mientras se sumaban algunos fracasos comerciales. Peor fue la vida que arrastraba con fuertes episodios de pánico y problemas con el alcohol y dependencia a los antidepresivos. Sin embargo, encontró el sosiego necesario en el monasterio budista de Mount Baldy hasta que en 2005 anunció que había sido traicionado y estafado por su representante Kelly Lynch, que había estado desviando millones de dólares a otra cuenta.
                                          

Se quedó en la ruina. Tuvo que vender hasta su casa para salir adelante. Pero fue el detonante para que regresara a la carretera con más fuerza que nunca, protagonizando algunos conciertos magníficos de casi tres horas. Ya septuagenario, Cohen demostró que, además de conseguir sanear las cuentas con los directos, estaba en un estado de forma envidiable. Los discos Old Ideas(2012) y Popular Problems (2014) estaban repletos de baladas y medios tiempos de una sugerencia fascinante, en donde reivindicaba la madurez y la reconciliación del pasado con el presente.

Fascinado por la figura de Federico García Lorca, desde que se hizo con un libro suyo en una librería con 15 años, el músico recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2011. En la rueda de prensa para recoger el galardón, dijo que Lorca fue el poeta que “más influyó" en su juventud. "Fue el primer poeta que me invitó a vivir en su mundo”, afirmó. Tanto, que a su primera hija le puso por nombre Lorca. Ya, en 1986, había participado en el disco Poetas en Nueva York,en el que artistas como Lluís Llach, Paco y Pepe de Lucía, George Moustaki o Angelo Branduardi musicalizaban, a modo de homenaje, poemas de Lorca.
                                                    


Pero, esto solo son datos de su biografía… las estrellas como las grandes personas que nos abandonan  porque dicen que han muerto, cuando dejan huella y ese arte para nuestros oídos y corazones… siguen vivos en cada persona sensible que tiene presente su obra.

Por eso, hoy que he tenido como banda sonora su música y poesía… me atrevo a decir que sigue aquí, lo escucho y lo vivo… aunque digan que ha muerto… 

Verdad que no, Leonard?

La sigues bordando...